NUNCA TE PRIMETÍ UN JARDÍN DE ROSAS


Ficha Técnica de la Película


•Argumento: BASADO EN LA NOVELA DE HANNAH GREEN
•Guión: LEWIS JOHN LAMBERT, GAVIN CARLINO
•Director de Fotografía: BRUCE LOGAN
•Música: PAUL CHIHARA
Distribución de la Película
•Totales
•Por distribuidora
Empresa distribuidora: DAGA FILMS S.A

•Formato: 35 mm.

Duración: 96

Te sugerimos leer el análisis desde una perspectiva psiconalítica de la película, por René Pedroza Flores:

FORMACIÓN DEL IMAGINARIO SOCIAL DESDE LA ENSEÑANZA PSICOANALÍTICA: DE FRIEDA FROMM-REICHMAN
POR RENÉ PEDROZA FLORES.

Fuente: Universidad Nacional Autónoma de México. Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Revista Electrónica de Psicología Iztacala. Vol. 13 No. 1 Marzo de 2010


Presentación
 

Se presenta la historia de dos mujeres que enfrentaron al mundo y a sus mundos interiores. Con historias diferentes cada una en un momento de su existencia se encontró para dar una lección de vida basada en la comunicación, en la búsqueda de la verdad y la libertad. Aquí se trabaja el momento crucial que tuvieron como paciente y psicoanalista, a partir de su encuentro en 1948 en el hospital de Chestnut Lodge.

El propósito que guía a la ponencia es ofrecer, una acercamiento a la comprensión de la relación de equidad establecida entre dos mujeres en condiciones distintas a partir de sus pautas sociales de vida, que lograron trascender en la historia como instituyentes de significaciones del imaginario social con base en la reelaboración de su psique en la construcción de la sociedad.

Para lograr el objetivo se presenta primero la historia de Deborah, donde se da cuenta de la vida de una esquizofrénica; después se aborda la historia de la Fried, mostrando rasgos esenciales de su formación y forma de atender la psicoterapia intensiva; posteriormente se ofrece una visión detallada en el momento de la relación de ambas donde "aparece" la frase Nunca te prometí un jardín de rosas; en la última parte, se interpreta la frase desde su significación social con base en presupuestos de Cornelius Castoriadis.

El trabajo no es concluyente sino que abre la posibilidad de continuar la indagación, el cierre es provocador: la significación del imaginario social es un magma que en el caso de Deborah y Fried, encontramos la fuerza constructiva de sociedad y de la movilización de la psique en la idea de la promesa nunca hecha de un mundo sin complicaciones y de la defensa en la verdad y la libertad en constante lucha con el mundo real.

1. La historia de Deborah

Nunca te prometí un jardín de rosas, es el título de la novela escrita porJoanne Greenberg, bajo el pseudónimo de Hannah Green, en el año 19642. Se narra la estancia de una paciente adolescente diagnosticada con esquizofrenia en un hospital psiquiátrico, dimensionando la relación con su psicoanalista por el trabajo humano, amoroso, libertario que ejerció a lo largo del proceso psicoanalítico.

Es una novela autobiográfica donde los nombres reales fueron sustituidos por personajes literarios conservando la esencia de la atención psicoanalítica y el mundo cotidiano se describe sublimemente sin perder su verdadero rostro, es una novela donde se logran dos discursos en comunicación íntima, la voz literaria y la voz del tratamiento psicoanalítico de la esquizofrenia. Dos son las protagonistas en la novela, la Dra. Fried, que encarna a la Dra. Frieda Fromm-Reichman y Deborah que a todas luces se trata Hannah Green el seudónimo con el que la autora publica la novela.

Deborah es una chica de 16 años, nació el 3 de octubre de 1932, tiene una hermana menor que ella, Susana que nació en 1937. Sus padres son Jacobo y Esther Blau. Llega al hospital de...con el diagnóstico inicial de esquizofrenia. Es una chica que ha creado su propio mundo, el reino Yr, que tiene un lugar neutral llamado el Cuarto Nivel, un espacio de sombras donde no existían las emociones, ni sentimientos, ni tiempo, ni posesiones, sólo hechos muertos sin referencia alguna.

El reino Yr tiene su calendario secreto y posee su propio lenguaje llamado Yri, ahí habita Lactameón, el dios negro, Anterrabae y la Asamblea, que constantemente están en contacto con Deborah. En este reino cohabitan voces que alertan de la maldad y mentiras del mundo real, Deborah escucha voces provenientes del reino que le expresan su no pertenencia al mundo real: "Tu no perteneces a ellos... No luches más contra sus mentiras, tú no eres una de ellos, tú  puedes ser nuestro pájaro libre en el viento. Tú puedes ser nuestro caballo salvaje que sacude la cabeza y no está avergonzado" (Green, 1974; 70)

Para la Dra. Fried el reino de Yr de Deborah, encierra un lenguaje secreto que a su vez "esconde" otro lenguaje aún más secreto, que es evidencia de un ardiente deseo de vida en un mundo de anarquía y terror. Furii -diminutivo de Fried- esta convencida que existe un sentimiento de salud profundamente escondido en Deborah, que habrá de conducir con la confianza del trabajo juntas a la colisión de los dos mundos (el de Yr y el real). Una colisión que no estaría exenta de sufrimiento.

La dirección del proceso psicoanalítico se sustenta en la comunicación para lograr con el tiempo la confianza como forma de "transitar" a la experiencia de vida real superando los síntomas de la esquizofrenia. Deborah, de manera metafórica expresa su esquizofrenia: estar enferma es un Volcán. Los síntomas de este volcán tienen que ver los recuerdos de historia infantil: la sombra de la dinastía del abuelo, la experiencia del nacimiento de su hermana y el temperamento violento de su padre. Recuerdos metamorfoseados por el pensamiento que provocan angustia y temor, que conducen a la autocastigo corporal e incluso al intento de suicidio. La confianza es esencial para que "salga" el material escondido en la angustia y el temor.

El trabajo paciente de Toque de fuego -nombre de Furii en el reino de Yr- es esencial porque a través de esto, puede desentrañarse lo imbricado de la enfermedad construida por Pájaro número 1, nombre de Deborah en el reino Yr. Furii expresa esta idea de manera clara:

"Los síntomas, la enfermedad y los secretos tienen muchas razones de ser. Las partes y facetas se sostienen las unas a las otras mirándose y fortaleciéndose. Si no fuese así, te podríamos dar un buen golpe de esto o una rápida hipnosis y decir: 'la locura se ha marchado'; sería un trabajo fácil. Pero estos síntomas son  construidos por muchas necesidades y sirven a muchos propósitos, y por eso quitarlos produce sufrimiento" (Idem., 232)

El sufrimiento es vínculo entre donde no se quiere huir y entre donde no se quiere llegar, es ese alejamiento del mundo construido por Deborah a partir de la interpretación de la "fotografía familiar". El problema señala Furii, es el poder de esa construcción para estar fuera del mundo:

"No es el lenguaje ni los propios dioses -dijo-Furii-, sino su poder de mantenerte alejada del mundo, lo cual es la causa y la enfermedad al mismo tiempo -concluyó Furii dulcemente y tratando de no desilusionarla al romper su reino, que aún admiraba tanto" (Idem., 277)

Regresar al mundo a Deborah a través de la terapia intensiva fue el propósito de la Dra. Fried, lo que implicó un renacimiento de la salud y una constante y tenaz lucha contra los síntomas de la locura del mundo que causaba malestar a Deborah. Locura que debió ser enfrentada con verdad y libertad de elegir, Deborah era muy frágil ante la mentira, no la toleraba, necesitaba siempre de la verdad y también era renuente a que otros se impusieran a sus deseos y pensamientos. La forma de regresar al mundo era a través de la verdad y la libertad, sólo de esta manera podría significar su historia infantil.

Uno de los aspectos de significación de su historia infantil que sobresale es el pasaje de cuando Deborah tenía 5 años, ella recordaba que había intentado asesinar a su hermana Susy recién nacida. Su recuerdo era que abría la puerta, llegaba a la cuna, tomaba en sus brazos a su hermana, caminaba hacia la ventana, llegaba al borde y justo cuando iba a tirar a Susy sus padres entraban a la habitación y la sorprendían. Analizando los hechos se cuestiona el suceso, una niña de 5 años no tiene la fuerza suficiente para sacar de la cuna y carga a una bebé, ni tampoco para alzarla en brazos para tirarla por la ventana. ¿Qué paso en realidad? Ella abrió la puerta de la recamara de su hermanita se asomó y la vio en su cuna, esto fue el suceso de curiosidad de Deborah ante la hermanita que era considerada como intrusa. Esta interpretación cambia sustancialmente el significado de las cosas, Deborah deja de ser una posible niña que intento  asesinar a su hermanita y se convierte en una niña celosa de Susy recién nacida El hecho de pensarse en ese intento de asesinar a su hermana, Deborah construyó una culpabilidad revestida de odio y pena, aunado con el resto de la novela familiar, desencadenó la esquizofrenia. El proceso de la psicoterapia intensiva representó significar los sucesos que le causaron la construcción de los síntomas, la enfermedad y los secretos. Este proceso duró 3 años, a los 19 años de edad Deborah, regresa al mundo real, con el tiempo estudios en las universidades de Washington y de Londres, se dedico a la literatura y a la investigación psicoanalítica.

2. La historia de Frieda

Frieda se desarrolla y forma profesionalmente, nos dice Hornstein (2001), en un ambiente autocrático y masculino, fue una mujer que enfrentó adversidades sociales y resistencias culturales. En 1908 ingresó a la Facultad de medicina de la Universidad de Königsberg, Albertina, cabe resaltar que en este año por primera
vez recibían mujeres.

Era un mujer con energía y fuerza, no se doblegaba ante las costumbres de su época, por ejemplo, se negaba a usar corsé lo cual llamaba a un más su atención de la cultura conservadora. Hornstein, cita en su texto un pasaje revelador de la cultura masculina dominante y del carácter de Frieda:

"-Un día un- septuagenario catedrático de anatomía se negaba a permitir que las estudiantes mujeres entraran en su curso; cuando le ordenaron que les enseñara o se jubilara, les permitió de mala gana que se sentaran en el fondo del aula. En el primer día de clases, cogió un trozo de cadáver de un frasco de  formaldehído, cruzó el aula y lo sacudió ante la cara de Frieda. Ella se hecho para atrás y el profesor bromó: '¡Yo no le pedí que viniera aquí con ese cuello desnudo!'

(Además de ser mujer, Frieda era indecorosa, pues se negaba a usar el cuello rígido y el corsé con ballenas considerado apropiado para las jóvenes de su clase social). 'No sé para qué ha venido -insistió el profesor-. Las otras niñas, en fin, quizá crean que pueda pillar a alguien. Pero Usted, por Dios, esta joven y bonita.

No tiene que venir a la clase anatomía para conseguir un hombre'. Como insulto final, se negó a permitir que las mujeres realizaran disecciones con el resto de la clase, diciendo que sus uniformes blancos parecían camisas de dormir y podrían distraer a los hombres. Así, décadas antes del aire acondicionado, los estudiantes varones hacían disecciones en el sótano del hospital de un invierno, pero las mujeres debían esperar hasta las vacaciones de verano. 'El hedor era espantoso - admitiría Frieda en el tono de un veterano de guerra-, pero sobrevivimos" (Idem., 4)

Frieda, sobrevivió y logró formarse y entrar en contacto con grandes maestros de su tiempo, entre los que se encuentran: Emil Kraepelin (el psiquiatra más reconocido de Europa), Kurt Goldstein (creador del primer hospital del mundo dedicado al tratamiento y estudio de lesiones cerebrales), Johanes Heinrich Schultz (autor del tratamiento autogénico), Georg Groddeck (quien sostenía que la enfermedad no era una disfunción mecánica ni química de los órganos, sino una creación, un símbolo) y Harry Stack Sullivan. A esta lista habría que agregar a Freud, Frieda misma lo reconoce como uno de sus maestros en la dedicatoria de su libro principios de la psicoterapia intensiva.

Nos dice Hornstein que Frieda aprendió distintas conocimientos y experiencias de todos sus maestros, logrando crear su propio método bajo dos principios: utilizar lo que funcionara con cada individuo y usar la capacidad curativa del paciente como guía del tratamiento (Idem., 72)

Estos dos principios son expresados por la propia Frieda, de la forma siguiente en la introducción de su libro principios de la psicoterapia intensiva: "El procedimiento terapéutico que se expone tiene como finalidad mitigar las dificultades emocionales de una persona en el vivir y causar que se recupere de sus síntomas mentales. El proceso psicoterapéutico está dirigido a engendrar entendimiento y compenetración de los factores históricos y dinámicos que, ignorados por el paciente, se encuentran entre las causas de la perturbación mental para la busca de auxilio psiquiátrico" (s/f; 11)

Una condición esencial en el método de Frieda es concebir al proceso psicoterapéutico como una experiencia interpersonal entre paciente y psiquiatra, lo  cual exige como pre-requisito del psicoterapeuta saber escuchar y obtener la información del paciente tal y como es comunicada sin agregar sus propias experiencias. Para logar esto es necesario que el psiquiatra deba poseer autonomía estable y estar en psicoanálisis antes de emprender la psicoterapia intensiva.

El proceso psicoterapéutico en la psicoterapia intensiva de Frieda, se vale de diversos instrumentos articulados: escuchar con inteligencia la autobiografía personal, formular preguntas de significación para el paciente, estimular la asociación libre de pensamientos e interpretar las significaciones. Al respecto señala Frieda lo siguiente:

"El propósito de escuchar con inteligencia y de pedir información apropiada tiene por objeto, en primer lugar, estimular la verbalización y formulación de todo cuanto saben los pacientes de los aspectos penosos de sus vidas y de los detalles que los relacionan, y facilitar el recuerdo de parte de lo que parecía 'olvidado';
segundo, obtener y transmitir a los pacientes un cuadro verdadero de la naturaleza de sus dificultades, y eventualmente de la estructura de sus personalidades.

El objeto de la interpretación y de las preguntas interpretativas, es hacer conscientes experiencias y motivaciones disociadas y reprimidas y demostrar a los pacientes cómo, ignorándolo ellos, el material disociado y reprimido encuentra expresión y cobra informaciones verbales y pautas de conducta, tales como sus acciones, actitudes y gestos" (Ibidem.)

Este es el proceso psicoterapéutico que leemos en el la novela de Nunca te prometí un jardín de rosas, La Dra. Fried trabajó de esta forma con Deborah.

Ambas establecieron una relación paciente-terapeuta, con la finalidad de ganarle a los síntomas y a la enfermedad. La lección es clara y a su vez difícil de aceptar por el estableshment de la psiquiatría, la victoria sobre la esquizofrenia, con base en la psicoterapia sin necesidad de recurrir a los medicamentos o a los electrochoques ni a la lobotomía. En este sentido Fried y Deborah, cambiaron la historia de la psiquiatría.

3. El contexto de la frase: Nunca te prometí un jardín de rosas Recordemos que Deborah, "vivía" en la frontera casi imperceptible entre dos mundos, construyó el reino de Yr que tenía el poder de mantenerla alejada del mundo, le dominaba sus pensamientos como mecanismo de defensa ante el mundo real, escuchaba las voces de la Asamblea que le decían: "No lo pienses más; todo está en tu mente: Yr es real"; y el mundo real, que le parecía horrible por diversas razones asociadas a su historia familiar. El compromiso de la Dra.

Fried, fue ayudar a Deborah para que viera al mundo real de otra forma no como un odioso infierno, y pudiera comprender su propia construcción del reino Yr.

En este contexto, durante el proceso terapéutico, se presenta el choque entre ambos mundos. Que provocan en Deborah angustia y temor y a su vez la exigencia de la verdad ante la impotencia y la mentira. Dentro de esta magma de sentimientos de Deborah se ubica la expresión de la Dra. Fried: Nunca te prometí un jardín de rosas.

Un día en que Deborah estaba con Helena, el enfermero Ellis, entra intempestivamente a tomarle el pulso a Helena. Ante el brusco proceder, Helena reacciona retirando de su cabeza la mano de Ellis. Él repite la acción y ella reitera su reacción. Ellis comienza a golpear en la cara a Helena repetidas ocasiones hasta volverla sumisa. Deborah observa el hecho, no puede intervenir invade en ella el símbolo de la impotencia.

Al día siguiente, Deborah se presenta ante la enfermera en turno para denunciar la agresión sufrida por Helena por parte de Ellis. La expresa de una manera poética: un pacifista usa la palma de su mano. La enfermera es escéptica, en Deborah prevalece la búsqueda de la verdad, necesita quitarse de la conciencia haber sido testigo de la escena violenta por lo que recurre al médico para contarle lo sucedido. La respuesta por parte del médico fue igualmente de indiferencia. Solo le quedaba a Deborah acudir a Toque de Fuego, nombre de la Dra. Fried en el reino Yr.

Deborah ponen en antecedentes de lo sucedido a Fried, recibe una respuesta que no le convence. Fried, le comenta que está ajena a lo que acontece en ese departamento y que incluso está limitada para intervenir; ella, no duda de lo expresado por Deborah, lo único que puede hacer y a lo que se compromete es comentar el hecho en la reunión del personal, porque no es una médico administrativa. Esta respuesta no satisface a Deborah, y cuestiona al mundo real de Fried, ante el cuestionamiento Fried expresa la frase de Nunca te prometí un jardín de rosas. Se reproduce el diálogo de manera textual:

Deborah expresa: "De que sirve su realidad cuando la justicia falla, la deshonestidad es pasada por alto y lo que mantienen su fe sufren. Helena mantuvo su palabra acerca del trato para con Ellis y yo también. Entonces, ¿de qué sirve tu realidad?

-Escucha- dijo Furii-. Nunca te prometí un jardín de rosas. Nunca te prometí una justicia perfecta (repentinamente recordó a Tilda escapándose del hospital de Nuremberg, desapareciendo dentro de la ciudad-svástica y volviendo riendo con esa risa dura, ronca parodia de carcajada: 'Sholom Aleichen, doctora, ¡Son más locos que yo!')... y nunca te prometí paz o felicidad. Mi ayuda es para que puedas ser libre, para que pelees por todas esas cosas. La única realidad que te ofrezco es que puedas pelear por tus derechos y ser sana, ser libre para aceptarlo o no en cualquier nivel en que estás capacitada. Nunca prometo mentiras, y el mundo jardín-de-rosas es una mentira... ¡y también un aburrimiento! (Green, 125).

La respuesta de Fried fue clara, el mundo real no es un jardín de rosas, es una mentira esperar una atmósfera idealizada sin problemas. Esta idea la expresaría en otra ocasión. Un día Helena golpeo fuertemente a Silvia; Deborah presencio el suceso, se mantuvo sola y avergonzada. En consulta con la Dra.

Fried, comentó el hecho:

"¡Nunca le conté una mentira! -dijo Deborah-. Nunca le dije que era humana. Ahora puedo lanzarme fuera debido a que soy culpable sin posibilidad de defensa.

-Yo no estoy aquí para perdonarte -dijo Furii- mirando por encima de Deborah y encendió un cigarrillo-. No encontraras un tipo de conclusiones y decisiones difíciles en el mundo real y, como te dije antes, ahora te repito nuevamente que el mundo no es un jardín de rosas. Déjanos saber qué fuerza te

permite ver y déjanos saber qué fuerza te permite seas capaz de hacer lo que piensas que debes hacer"(Idem., 207).

Estar en el mundo real no es fácil para Deborah y de esto es consciente Fried. Representa una lucha superar la línea fronteriza entre la esquizofrenia y la realidad, que queda expresada de forma poética en la frase Nunca te prometí un jardín de rosas. Detrás de la expresión se encuentra el nudo gordiano verdad- libertad. Desmenuzando los pasajes citados se encuentran ideales que no son resultado de la espontaneidad, justicia perfecta, felicidad y paz, son producto de una lucha tenaz contra la mentira con base en los derechos y en una vida sana y con la capacidad de tener libertad de elegir para tomar las propias decisiones por difíciles que resulten. Para Deborah "salir" del reino Yr, no significaba entrar al mundo real como un-jardín-de-rosas, sino saber vivir la vida sanamente y con plenitud. Una idea parecida se encuentra en una ponencia de Frieda Fromm- Reichman, en un congreso, expreso lo dicho a Joanne: "Ponerte bien no significa que después tu vida será un jardín de rosas (tienes que) disfrutar tu jardín de rosas cuando está en flor y tomarlo con calma en otro momentos" (Hornstein, 288). La enseñanza es que no se puede presentar al mundo como una falsa romesa.

4. El imaginario social de Nunca te prometí un jardín de rosas

En la primera edición de Jardín de rosas, nos dice Hosrnstein, se vendieron pocos miles de ejemplares, pero una década después las ventas ascendían a millones. El libro se tradujo a diferentes idiomas, en 1974 se publica la primera edición en español. Con la consolidación de la fama del libro, se crean una serie de subproductos. La frase nunca te prometí un jardín de rosas, es tema de una caricatura de New Yorker, se escribe una obra de teatro, se escriben canciones, una Suite para instrumentos de lengüeta y piano, en fin un boom de creaciones artísticas. Entre las que sobresalen la canción titulada I Never Promised You A

Rose Garden, de Joe South escrita en 1970 e interpretada por Lynn Anderson, la película de 1977, bajo el mismo nombre, que provoco una revolución para elegir la actriz que realizaría el papel de Deborah, entre las actrices contratadas para el papel estaban Mia Farrow, Liza Minelli, Tuesday Weld y Natalie Wood, estrellas del momento y, la obra fotográfica de Diane Airbus, que plasma el lado obscuro del sueño, mostrando las consideradas "deformidades" humanas.

Este boom, señala Hornstein, de creación artística que provocaba la frase Nunca te prometí un jardín de rosas, mostraba que había ingresado dicha expresión al léxico del cliché como forma de remate perfecto para momentos irónicos. Por nuestra parte, consideramos que la frase logro construir una significación en el imaginario social.

La significación se instituye a partir de la posibilidad de la cura de la esquizofrenia únicamente con psicoterapia, sin recurrir a la medicación, ni al tratamiento de choques. Esto representaba una esperanza, Deborah, era parte del imaginario social, porque representaba una experiencia de vida, que para quienes se identificaban con los síntomas y padecimiento de ella, era una posibilidad de salir de la construcción de sus mundos interiores.

Eso explica el boom de subproductos, la significación se construyó libre a través del proceso de socialización entre la psique y la sociedad. Podemos argumentar esto desde el presupuesto de Castoriadis, encontramos en su obra el planteamiento de que el colectivo anónimo está detrás del magma de significaciones: "...las instituciones y las significaciones imaginarias sociales de cada sociedad son creaciones libres e inmotivadas del colectivo anónimo" (Castoriadis, 1998; 316).

El colectivo anónimo se constituye a través de instituir a la psique como creadora de la esperanza para lograr la conquista de Deborah, esto tiene sentido en la reconfiguración de la sociedad, porque al no ser el mundo un jardín de rosas, se construyen orientaciones, acciones, roles y valores con la intencionalidad de asumirse fuera de los mundos propios de la esquizofrenia. Aun más, el colectivo anónimo rebasa su propia significación original, ya no se trata solamente de ganarle a la esquizofrenia, sino de asumir un nuevo imaginario social: la ironía como parte de la cotidianeidad de la subjetividad.

Estamos aparentemente frente a un principio de vida que broto de forma natural; sin embargo, pensando desde Castoriadis, la espontaneidad en la formación de la subjetividad completa a la heteronomía que la "recubre". En este sentido, el imaginario social de Nunca te prometí un jardín de rosas es resultado de una clausura operacional entre la psique individual (la relación terapéutica) y la sociedad (la esquizofrenia y la psiquiatría), entre la sociedad que crea y es creada y entre el individuo creado y que crea:

"La sociedad es obra del imaginario instituyente. Los individuos están hechos por la sociedad, al mismo tiempo que hacen y rehacen cada vez la sociedad instituida: en un sentido, ellos sí son sociedad. Los dos polos irreductibles son el imaginario radical instituyente -el campo de creación sociohistórico-, por una parte,
y la psique singular, por otra. A partir de la psique, la sociedad instituida hace cada vez a los individuos -que como tales, no pueden hacer más que la sociedad que los ha hecho-. Lo cual no es más que la imaginación radical de la psique que llega a transpirar a través de los estratos sucesivos de la coraza social que es el individuo, que la recubre y la penetra hasta cierto punto -límite insondable, ya que se da una acción de vuelta del ser humano singular sobre la sociedad" (Castoriadis, 2008; 89).

Por nuestra parte concebimos al imaginario social de la ironía que se instituye en la levedad de la subjetividad en singular, como parte de la sociedad pero que no se reduce a ella sino que participa en su construcción. En otras palabras, La relación de Fried y Deborah, son parte del imaginario radical instituyente, la esquizofrenia y la psiquiatría son parte de la sociedad y la relación psicoanalítica que establecen ambas corresponde a la vuelta del ser humano en singular, por una parte, es el reino individual y la forma de vivir el mundo real de Deborah, y por la otra, la forma de practicar la psiquiatría a través de la psicoterapia intensiva de Fried. Deborah y Fried son sociedad y a su vez instituyentes socio-históricas del imaginario social.

La significación de nunca te prometí un jardín de rosas, ha dado la vuelta al mundo y ha trascendido en la historia. Ha pasado el tiempo y el magma de significaciones no ha parado. La frase sigue siendo parte del léxico popular y fuente de la imaginación artística. En México contemporáneo encontramos la frase desde la versión en español de la canción de 1977 de Joe South hasta versiones  recientes en canciones de Rocío Durcal y de Aída Cuevas; fuera de México, se repite el fenómeno del boom, se encuentra por citar la canción jardín de rosas de Dunca Dhu, la película del jardinero fiel que juega con la metáfora entre el jardín y
la vida humana3, la pintura de Gabriela Pertov exhibida en 1998 en Argentina, en  artículos de corte académico como el de Agustín Cansani4, nombres de bloggs5, programas de series televisivas como la Will and Grace (subtítulo uno de sus episodios como nunca te prometí un jardín de olivos que trata sobre la mentira)6, como regla de consejos para una relación matrimonial7, la exposición de Gastón

Pérsico que propone una lectura transversal de ciertos aportes estéticos vinculados al capitalismo tardío8, hasta la exposición fotográfica de Cecilia Val realizada en febrero de 2009.

Este imaginario colectivo tan diverso hace suya la significación de la ironía ante la mentira, el desamor, el desengaño, la crudeza de la realidad... Para dar cuenta de esto, reflexionamos en algunas letras de canciones y fotografías que  llevan el título de Nunca te prometí un jardín de rosas donde registramos un magma de significaciones:

La letra interpretada por Silvana Velasco, que corresponde a la traducción de la canción popularizada por Lynn Anderson, hace alusión al significado de que no se puede prometer algo perfecto, aun así vivir feliz de manera clara, retomando y transformando lo que se tiene, enfrentando la adversidad, en dos pasajes de la canción se registra esto: Perdón te pido si nunca te ofrecí un jardín de rosas... Es mejor que llueva un poco para de verdad florecer... Si tú quieres te doy el sol y la luna y además mil perlas que serán las más bellas y las joyas más preciosas. Por eso sonríe siempre, el amor debe ser en sí de rosas hay que ser feliz así con el amor.

La canción de interpretada por Aída Cuevas y Rocío Durcal dimensiona la significación del amor extorsionado por la promesa no hecha, de la creencia en el sentimiento de la persona amada cuando era mentira pues lo que se buscaba era la riqueza del dinero: Jamás te prometí un jardín de rosas. Yo simplemente dije que te quiero. Y tú con interés veías las cosas, Pensando solamente en el dinero.

Desde el canto popular religioso la letra entonada por Annette Moreno, la significación es que lo único verdadero es Dios ante la falsedad del mundo, es la fe en una entidad metafísica como esperanza de sobrellevar las vicisitudes de la vida y del pago al castigo de las penas: No quiero ni pensar en un vida de falsedad porque contigo todo va muy bien no quiero ni pensar que fuera de mi si mi oración no fuera para ti yo quiero que mi oración sea como la fragancia de un jardín no cualquier jardín si no un jardín de rosas un jardín de rosas mi situación no era fácil pero clame y llegaste a mi como el color de rosa es la preciosa sangre que corrió el calvario de tu cuerpo para darnos la solución.

El grupo español Duncan Dhu, con su letra de jardín de rosas, tiene una significación cercana a la canción interpretada por Silvana Velasco, se hace alusión a la promesa no hecha y se agrega la idea de ser dueño de la propia libertad en un mundo de rosas donde a diario mueren los sueños pero que no se acaban y se mantiene la creencia de sí en un mundo de mentira: Dime tu nombre,  y te haré reina en un jardín de rosas tus ojos miran hacia el lugar dónde se oculta el día. Has podido ver donde morirá los oscuros sueños que cada día vienen y van, soy el dueño del viento y el mar. Al pasar el tiempo despertarás y descubrirás cientos de rosas a tu alrededor, hoy la luna y mañana el sol. Y tú sin saber aún quién eres, desde el país donde mueren las flores, dime que aún creerás en mí.

En la expresión fotográfica de Cecila de Val, la significación se visualiza en la mujer atrapada en su inconsciente, atada por finos hilos que la sujetan y hacen que se desdoble en lo oculto. Citamos textuales una reseña de su obra:

"En sus fotografías Cecilia se autorretrata como una heroína moderna que modela a su antojo sus aventuras y los espacios en los que transita, suerte de bosques encantados, decorados de películas de ciencia-ficción y arquitecturas periféricas. Otras veces, una Cecilia desdoblada, como recortada de un cuento infantil, se aventura en sueños silenciosos de dolor, traición e intrigas. El cruce de géneros como la literatura de ciencia-ficción, el relato corto, el cine fantástico, el cómic y la pintura renacentista produce imágenes perturbadoras y movedizas, casi inasibles, en los límites del subconsciente. La temática de su discurso cuestiona la individualidad y la identidad por medio de sus opuestos, la multiplicidad y el doble"9.

Quisiéramos continuar con la descripción de las significaciones de Nunca te prometí un jardín de rosas, pero son tantas y tan variadas que sería un trabajo que rebasa los alcances de este papel. Por ahora, nos quedamos con este acercamiento del imaginario social construido en la relación terapéutica en cuanto construcción social.

No deseamos concluir por ahora este tema que apenas empieza a ser indagado por nuestra parte, nos contentamos en dejar líneas generales para la reflexión. Consideramos que Fried y Deborah dan ejemplo de una relación de equidad y de respeto entre el mismo género, que sin proponérselo hicieron historia en la psiquiatría, en el psicoanálisis, en la esquizofrenia y sobre todo en la significación de un mundo no perfecto en el que se puede vivir ejerciendo lo que se tiene para lo que se desea con una lucha continua y tenaz.

Referencias Bibliográficas

Castoriadis, Cornelius (1998). Hecho y por hacer. Pensar la imaginación. Buenos Aires: Eudeba.

Castoriadis, Cornelius (2008). El mundo fragmentado. Buenos Aires: Terramar Ediciones.

Fromm-Reichmann, Frieda (s/f). Principios de psicoterapia. Buenos Aires: Ediciones Hormé.

Green, Hannah (1974). Nunca te prometí un jardín de rosas. Barcelona: Barral Editores.

Hornstein, Gail A. (2001). Salvar a una persona es salvar al mundo. La historia de Frieda Fromm-Reichmann, una mujer que desafío a su época. Barcelona: Andrés Bello.


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El mundo es un archipiélago y lo único realmente globalizado es la proliferación de lo heterogéneo”

(Subcomandante Marcos)