La teta asustada



Ficha técnica:

Magaly Solier como Fausta
Susi Sánchez como Aída
Marino Ballón como tío Lúcido
Efraín Solís como Noé
Bárbara Lazón como Perpetua
María del Pilar Guerrero como Máxima
Delci Heredia como Carmela
Karla Heredia como Severina
Fernando Caycho como Melvin
Edward Llungo como Marcos
Marco Antonio Ramírez como Soldadito 3
Doris María Ramírez como Soldadito 4
 
 
La teta asustada es una película peruana, dirigida por Claudia Llosa y estrenada en 2009. La película está protagonizada por Magaly Solier, y se centra en los temores de las mujeres que fueron violadas durante la violencia política que vivió Perú en las dos últimas décadas del siglo XX. Fue estrenada el 12 de febrero de 2009 en Berlín, el 13 de febrero de 2009 en España y el 12 de marzo de 2009 en Perú. Galardonada con el Oso de oro a mejor película en el festival de cine de Berlín. En 2010 fue nominada al premio Óscar (EE.UU.) en la categoría de mejor película en idioma extranjero.

La historia se centra en Fausta (Magaly Solier), una joven que (según sus creencias) sufre una enfermedad llamada "la teta asustada", una extraña enfermedad que transmite el miedo y el sufrimiento de madres a hijos a través de la leche materna, ya que su progenitora fue violada durante la época del terrorismo en el Perú entre 1980 y 1992. El film en sí, no especifica quién cometió el delito.

El conflicto interno acabó, pero Fausta para recordarla porque la enfermedad le robó el alma. Ahora la repentina muerte de su madre la obligará a enfrentar sus miedos y el secreto que guarda en su interior. En el transcurso de su vida y al escuchar las terribles historias que su madre le contaba a través de sus cantos (cantados en quechua), Fausta se encierra en sí y vive en una burbuja de traumas y miedos, que la hace repeler cualquier contacto con hombres (mas no con miembros de su propia familia), al escuchar una historia sobre como algunas mujeres se protegían de las violaciones al introducirse un tubérculo en la vagina, y ser rechazadas por los violadores, ella decide hacer lo mismo, a pesar que el enfrentamiento entre los militares y subversivos terminó; ya que vive impregnada aún con esos temores.

Madre e hija migran a un pueblo joven (no se especifica cuando, aunque se reúnen con la familia del tío de Fausta, que tiene un negocio familiar de eventos para fiestas y matrimonios) en las periferias de Lima, donde reside gente que escapó de la violencia de los andes, y se refugiaron en los desiertos (la historia nos muestra el pueblo después de casi 2 generaciones de instalado en este lugar), con sus domicilios aún en proceso de construcción. A pesar de las miserias materiales, aprenden a disfrutar la vida, a través de sus bailes, costumbres, fiestas y reuniones.

Contexto actualEn el Perú actual, todavía existen las heridas del pasado, y esta película lleva a una reflexión en épocas de paz. La nueva generación en el Perú no tiene idea sobre lo ocurrido en los Andes, durante la llamada época del terrorismo (se calcula entre 55,000 y 60,000 personas asesinadas en su mayoria en los andes peruanos). La película muestra a Fausta y el pueblo donde vive. Los actores extras son pobladores de aquel lugar llamado "Manchay", de origen provinciano, quienes emigraron a la capital durante los años 80, y se vieron en la necesidad de subsistir, estableciéndose en las periferias de Lima, o los desiertos, sin luz, agua potable, ni alcantarillado, y pese a sus limitaciones materiales, construyeron una ciudad. La película nos muestra el poblado en su segunda fase, es decir habitada por los pioneros y los hijos de estos nacidos en Lima.

La directora muestra la vida de este pueblo, y cuenta la historia de Fausta en medio de ellos.

Fausta entra en un proceso lento de entendimiento con el mundo exterior, su lengua nativa es el Quechua, y decide enfrentar el exterior por el amor a su madre difunta, a la cual tiene que darle sepultura, es por ello que consigue un empleo y con el dinero recaudado llevarla y enterrarla en su pueblo natal.

El hecho de luchar contra sus temores, y enfrentar la sociedad, la hace conocer a un jardinero, con cual se identifica ya que consigue comunicarse en su idioma materno (quechua sureño), y el le presta una ayuda desinteresada.

Al transcurrir la historia su familia muestra preocupación por ella, pues no saben qué es lo que va a pasar con ella una vez que su madre este enterrada.

Casi al finalizar la película, el tío decide darle una lección, una vez finalizada la celebración del matrimonio de su hija y de haber bebido unas copas, se acerca a Fausta y pretende asfixiarla. Ella al querer defenderse y querer respirar, él llorando le dice: "No ves como sí quieres Vivir!!"... "No ves como quieres seguir viviendo!!"... luego ella decide huir, y el tío se queda llorando "Fausta,.. No te dejes morir". Fausta aprende a luchar contra sus miedos, y decide a su vez, sacarse el tubérculo de su cuerpo, junto a su familia -la de su tio- viajan rumbo a enterrar a su madre, y es cerca del mar donde ella se lleva el cuerpo de su madre fallecida para que vea con ella el mar.

El mar como punto final es un símbolo, la directora nos muestra una imagen de esperanza en frente de tanto sufrimiento y desolación.

La película termina con Fausta, recibiendo de parte del jardinero, el tubérculo germinado, y mostrando sus flores. Un mensaje, que puede encerrar mucho, como el perder el miedo a recordar, pues de esa manera se puede perdonar, reflexionar, y continuar luchando en pro de la vida.

Parte de la banda sonora de la película es del grupo de cumbia peruana Los Destellos.

Fue grabada en la zona de Manchay, que se ubica en el Distrito de Pachacámac; que pertenece a la ciudad de Lima.





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