Inteligencia artificial


Inteligencia artificial*

Inteligencia artificial es una película estadounidense de 2001 dirigida por Steven Spielberg. La película está basada en el relato de ciencia ficción Los superjuguetes duran todo el verano de Brian Aldiss, e incorpora elementos de la obra italiana Las aventuras de Pinocho.

ArgumentoUn nuevo modelo de robot con forma de niño se crea, buscando sustituir a los verdaderos niños, ya que en el futuro ficticio que plantea la película, por problemas como la superpoblación, se restringe el número de hijos. El robot protagonista de la película es el primer prototipo de esta nueva generación de máquinas, y debido a esta condición es continuamente dejado de lado, ya que no comprenden que un robot pueda tener sentimientos humanos. Al momento de buscar al hada, el androide es atrapado por los policías (quienes desean destruir los androides) pero luego dejan que él busque al hada azul junto a su oso Teddy, quien también era un robot, aunque más antiguo. En su búsqueda llega a Manhattan, que esta totalmente sumergida en el agua, tras intentar suicidarse. Reconoce al hada azul como el hada de Pinocho sumergida en Coney Island, se queda congelado durante dos mil años frente al hada pidiéndole que lo convierta en un niño de verdad. Un grupo de robot evolucionados los encuentran y le hacen creer que sí existe el hada azul. Entonces él les pide lo que más quería: ser un niño de verdad. Pero los robots le dicen que no pueden convertirlo, entonces David Swinton (el niño robot) le dice que reviva a "su madre". Pero para hacerlo ellos tenía que tener algo de ella (un cabello o una uña) y es en ese momento en que Teddy le dice que él guardaba un mechón de cabello que le cortaron una vez. Sin embargo uno de los robot se le presenta y le dice que no la podrán revivir por siempre, sólo por un día, y él entiende, pero no le importa porque no hay nada que quiera más. Es así como se realiza su sueño y pasa todo el día con "su madre" y al momento de dormir se queda junto a ella dormido, tomando su mano; aunque los robots en teoría no podían dormir, ratificando así que él si tenía sentimientos.


Producción

La película fue concebida por Stanley Kubrick, quien trabajó largo tiempo con un grupo de escritores; pero debido al fallecimiento de Kubrick, y a que estuvo durante sus últimos años de vida envuelto en el proyecto de Eyes Wide Shut - su última película -, no llegó a dirigirla.[1] En los créditos Kubrick figura como uno de los productores, y la película fue dedicada a él.


En la película aparecen las Torres Gemelas, pese a haber dejado de existir desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero al contrario de lo que ocurrió con la película de Spiderman, en esta se decidió mantenerlas en el film que se proyectaría finalmente en los cines.
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Análisis de la película*

Fuente: http://dlpoma.wordpress.com/2010/03/30/analisis-de-la-pelicula-%E2%80%9Cinteligencia-artificial%E2%80%9D/



Podemos partir diciendo que la película abordan cuestiones que parecen sacadas de la ciencia-ficción, pero si analizamos hoy en día muchas situaciones pueden ser aplicadas con el desarrollo tecnológico como es el caso de la medicina, robótica, clonación, etc.

La película IA se basa en un futuro y la trama pone énfasis en la inteligencia artificial, lo primero que destaca es la creación de un niño-robot que aprende de los sentimientos humanos y por tanto posee la capacidad de amar.

La diferencia principal que hay entre los robot creados anteriormente y el niño-robot, es que puede absorber información, imágenes y ponerlas en orden, es decir de manera humana. Otro punto analizar es que el niño-robot, puede conectar esas ideas a sus emociones y por tanto él empieza a pensar que es real.

De lo que aprende diariamente con su nueva familia, el niño-robot paulatinamente se comienza a sentir como su hijo. Sin embargo, entre más humano se va haciendo, menos cómodos se empiezan a sentir sus padres con él.

Tenemos que destacar que los cuidados reconfortantes de la madre, la información y las sensaciones que permiten que el niño-robot considere que él puede llegar a ser un humano.

Como segunda parte de la trama podemos ver que en un mundo artificial existen varios tipos de robots para la satisfacción de las necesidades humanas, es aquí donde se incorpora un nuevo robot llamado Gigoló Joe el mismo que es creado para entretener y cumplir los deseos de sus clientes.

En cambio esté robot tiene una capacidad limitada de aprendizaje el mismo que canta, baila y se transforma físicamente con el caer de una pluma. Además tiene la capacidad de cambiar sus maneras de seducir, es un robot programado para atraer y satisfacer a sus “clientes” humanas. Diferencia muy marcadas entre él y el niño-robot.

En la trama podemos observar que el robot-Joe se convierte en el mejor amigo del niño, lanzándose a un extraño y nuevo mundo para tratar de hallar su verdadero lugar en la sociedad que los creó.

La capacidad de aprendizaje que tiene el niño robot va en busca de la Ada azul del cuento de Pinocho, en donde él recuerda que esta Ada es capaz de transformar a los juguetes en humanos. Por tanto su objetivo es convertirse en humano para poder volver a su casa con su familia.

Durante la película se observa que la inocencia del niño se pierde al comprobar que lo que el pensaba que era realidad, era tan solo fantasías. Provocando en el niño una reacción humana.

Otro punto que hay que destacar en la película es la intervención de seres de inteligencia superior que después de pasar muchos años y tras la destrucción de la tierra, reactivan al niño-robot.

Estos seres deciden cumplirle su último deseo y le dan la oportunidad de regresar a casa y volver a ver a su madre. Logrando producir un clon de la madre que vivirá sólo unas cuantas horas, el niño al reunirse con el clon de la madre se siente un ser humano y gran felicidad.
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Crítica a la película "Inteligencia artificial"

Fuente: http://www.arrakis.es/~maniacs/Int2.htm

Cuando en estás páginas se utiliza la ironía para criticar una película no se pretende en ningún momento provocar en el lector la impresión de que el crítico se coloca por encima del trabajo analizado. Sólo una lectura rápida puede mezclar la forma con el contenido y suponer que el estilo es, en sí mismo, una manera de analizar una película : siempre se dará una justificación Si la crítica se queda en un simple ejercicio literario, el que queda en evidencia, ridiculizado, es el propio crítico.


Con ser mala la suposición de que el crítico pretende colocarse por encima del director, peor es sugerir que el crítico utiliza esa ironía como cortina de humo con la que ocultar que, como espectador, no ha sido capaz de ver nada de lo que se ha expuesto en la película.

En el caso de la crítica de Inteligencia Artificial puede parecer que utilizando la ironía se ha caído en los dos graves errores ya mencionados : una supuesta superioridad y una incapacidad para leer la película. Como respuesta a algunos comentarios, me propongo , como ejercicio, realizar una crítica en un estilo neutral con el que, ya lo aviso, pretendo llegar a las mismas conclusiones ya alcanzadas en la crítica basada en la ironía. Si realizo esta segunda crítica no es por defenderme, que poca defensa necesita el que ofrece sus críticas sin pedir nada a cambio, sino por mantener intacto el pabellón de la ironía. Arma indispensable con la que seguir viviendo en momentos tan revueltos como estos.
Así que, sin malabarismos literarios, vuelvo a analizar Inteligencia Artificial para decir, ya desde el principio, que, sobre el papel, es una obra perfecta. Frase que no esconde ninguna ironía.

Spielberg crea un viaje para el personaje principal basado en tres escenarios : La casa, el bosque y la ciudad. Para cada uno de ellos, Spielberg le reserva al joven David un tipo de descubrimiento importante en su crecimiento. En la casa, David aprenderá que la necesidad de ser amado crea una auténtica lucha entre sus componentes. En el bosque, el entorno deja de ser el familiar para representar a la sociedad. Aquí el problema no es la relación con los semejantes, sino con aquellos que son totalmente contrarios a nosotros. El ambiente recreado por Spielberg es duro, la Naturaleza no supone para David un lugar en el que refugiarse. Detrás de los árboles se esconden los cazadores, los lobos con ruedas acechan en todas partes y hasta la posibilidad de buscar algún tipo de refugio en la luna desaparece porque su propia imagen puede ser el lugar del que vengan volando los enemigos. Poca ayuda cabe esperar, pues, en este escenario.

La ciudad, el tercer nivel, es el único lugar en el que David puede conseguir algo. Por lo pronto, consigue que su amistad con Jude adquiera cierta forma. David puede moverse y lograr una información que hasta ahora le ha sido ocultada. El encuentro con Jude resulta relevante porque sirve para marcar la diferencia que hay entre los dos. Jude es feliz porque, siendo un modelo inferior a David, no aspira a ser una cosa diferente a la que es : un mero semental relleno de fibra de vidrio. David, por el contrario, ya no puede compartir esa felicidad porque, sorprendentemente, quiere dejar de ser quien es. Por culpa del amor, se ve obligado a dejar de ser él mismo, alguien perfecto, que no necesita comer ni dormir, que no envejece, que no tiene enfermedades, para ser esa criatura mortal que desea el amor de su madre adoptiva. En cierto modo, David ha sido expulsado del Paraíso que le habían diseñado sus creadores por culpa de esa novedosa capacidad de amar. Ese deseo, como se ve, se vuelve contra él.

La ciudad le protege pero no le ofrece lo que él quiere : saber. David va evolucionando rápidamente. En su casa buscaba cariño, en el bosque protección y en la ciudad, sabiduría. En ningún escenario va David a encontrar lo que busca. Un camino un tanto absurdo porque, como se ha señalado, David ya nació con todos los deseos satisfechos. Si no hubiera tenido esa capacidad de amar, habría sido feliz con su familia y no habría sido expulsado del Paraíso. El precio de haberse mantenido en esa situación habría sido el de parecerse como una gota de agua a ese oso de última generación que parece conformarse con lo que es.

Mas no es el de la sabiduría el último camino. En la escena de la visita al Dr. Kows, Jude Law matiza su pregunta sobre el hada azul al mencionar que lo que quieren saber es una mezcla de hechos y de cuentos. En ese momento la búsqueda de David abandona el plano material para entrar en el simbólico de lo religioso. La ciencia, representada por Wiliam Hurt, tampoco le ofrece una respuesta. Spielberg fuerza un poco más la historia y convierte a David en un peregrino en busca de la Virgen a la que pedirle el milagro. Porque eso es lo que esconde la escena final : un momento religioso en el que un David, completamente humano, le ruega a la imagen que le conceda aquello que no tiene.

David comenzó siendo un robot y terminó suplicándole a una imagen religiosa. Justo el camino que, se supone, ya hecho el hombre. ¿Y todo por culpa de esa capacidad de amar?. Sí, parece decir Spielberg, por culpa de esa necesidad.

El punto final llega cuando una civilización superior encuentra a David para que vea cómo su imagen no es más que eso, algo frágil que se destruye en cuanto él lo toca. Ni la religión ni la ciencia, dice Spielberg, lograrán unir en el robot su deseo con su objeto.

No es, como se ve, una historia fácil. Y, sobre el papel, es un guión muy interesante que podría haber sido una gran película. Todo ese horizonte prometedor se viene abajo porque, a mi juicio, Spielberg se equivoca con dos elementos fundamentales : el tono de la película y la definición de sus personajes.

Del tono general sólo hay que decir que exagera los elementos y que así sólo consigue que la historia pierda la fuerza que tiene la relación con lo real. Hay muchas formas más eficaces, por ejemplo, de contar la escena de la Feria de la Carne. Mucho más eficaces y mejor resueltas. Algo semejante a lo que le ocurre con la visita al Dr. Knows en otra escena muy mal resuelta.

Con ser mala la elección del tono, peor es la definición de los personajes. Elemento planos incapaces de ofrecer más de dos caras. El resultado es parecido al que obtendríamos si, habiendo creado la base para Blade Runner, a los replicantes les hiciéramos aparecer con una pelota de payaso en la nariz. El guión exige que David cambie, que vibre, pero lo único que obtenemos es a un robot que no deja de poner cara de robot. Como escribir "El guardían entre el centeno" y colocar de protagonista a R2D2. O poner a C3PO haciendo el papel de Marlon Brando en "El Padrino"

Un gran proyecto sobre el papel que se queda en un homenaje al aburrimiento en la pantalla. Spileberg es muy, muy sabio, pero esta vez no ha sabido dar con esa tecla que consigue que la gente no deje de mirar la hora en el cine. Hasta los genios se equivocan y de éste ejercicio, por lo menos, queda la posibilidad de aprender de los errores.

Una derrota constructiva, que diría Valdano. Y que viva la ironía.

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Trailer de la película


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(Subcomandante Marcos)